Axioma: Todo es pequeño en Ibiza.
Teorema: Con la música a tope por una playa abarrotada de gente bronceada. Calor extremo, brillo extremo, saturación de colores, calor y sudor. Seres extraños sorteando músculo, aceite y silicona. Saltando, bailando, dando palmas, anunciando su locura ante un público impasible que apenas observa. “¡Ponte detrás de mí y haz lo que yo haga!” Las orquídeas blancas se transforman en orquídeas azules. Química. Plano cenital y un blow up desde lo más alto: Secretos ocultos en la imagen pixelada. Puntos entre puntos que se desplazan al azar: Movimiento sobre un escenario de quietud. Sobreexposición progresiva. Insolación. Caracteres negros sobre fondo blanco: “El hombre es un adolescente disminuido”.
Demostración: La adolescencia no solo es una etapa importante de la vida, sino que es la única etapa en la que se puede hablar de vida en el verdadero sentido del término. Los atractores pulsionales se desenfrenan en torno a los trece años y luego disminuyen poco a poco, o más bien se resuelven en modelos de comportamiento que a fin de cuentas solo son fuerzas petrificadas. La violencia del estallido inicial hace que el resultado del conflicto pueda ser incierto durante muchos años; es lo que se llama, en electrodinámica, un régimen transitorio. Pero poco a poco las oscilaciones se vuelven más lentas, hasta convertirse en ondas anchas, melancólicas y dulces; a partir de ese momento ya está todo dicho, y la vida ya no es más que una preparación a la muerte. Lo cual puede expresarse de forma más brutal y menos exacta diciendo que el hombre es un adolescente disminuido. (Michel Houellebecq, “Ampliación del campo de batalla”, Ed. Anagrama, página 104.)
Corolario: Todo lo demás se sigue de aquí.
Escolio 1: Lo demás no merece la pena.
Escolio 2: De nada sirve lamentarse.
¡Temed mi palabra!

No hay comentarios:
Publicar un comentario